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Martín
Hadis:
Una excéntrica pasión por la investigación
Por
Augusto Munaro
Martín
Hadis
(1971) es escritor, y sobre todo, un avezado investigador. Con una sólida
formación intelectual -se recibió en el Massachusetts
Institute of Technology (MIT), y además de realizar estudios
sobre literaturas germánicas y filología en la Universidad
de Harvard-, Hadis acaba de publicar una obra monumental: Literatos
y Excéntricos: los ancestros ingleses de Jorge Luis Borges
(Ed. Sudamericana). El libro escudriña la vida de los
antepasados de linaje británico del autor de El Aleph, desde
el nacimiento de su tatarabuelo William Haslam, en 1768, con el fin
de demostrar que a través de cinco generaciones, los Haslam constituyeron
una verdadera dinastía literaria.
Gracias a este pertinente estudio, Borges resultó ser el octavo
escritor de una vetusta estirpe de intelectuales. La crítica
elogió la obra por los singulares aspectos que ponía al
descubierto, las personalidades excéntricas que revelaban algunos
de sus remotos familiares -pastores metodistas, frenólogo, fundador
de manicomios, entre otros- como también, los vínculos
existentes entre éstos con personajes de la época como:
Lord Byron, H.G. Wells, Arnold Bennett, Charles Darwin, etc. No obstante,
pocos se detuvieron en el mayor mérito que presenta el libro:
su metodología de investigación meticulosamente construida.
Literatos y excéntricos
inaugura en la Argentina un nuevo y extraordinario estilo de investigación.Ya
en su primer libro, Borges profesor (2000), dónde
dio a conocer un curso completo de literatura inglesa dictado en la
UBA por el célebre escritor; se manifiestan algunas características
destacables tales como la morosidad en las citas y los pie de página
exahustivos que revelaban una inusual pasión intelectual. En
Literatos y excéntricos, retoma estos principios
además de profundizar en muchos otros. Hadis pasó, como
cuenta en esta entrevista, cinco años de su vida consultando
numerosas fuentes de información. Bibliotecas, museos, capillas,
registros históricos diceminados por países tan remotos
como Hungría. En media década armó una enorme fuente
de datos, leyendo cientos de libros y trazando observaciones sorprendentes.
El resultado pone en evidencia su tenaz voluntad. Leer este libro de
500 páginas es internarse en una admirable aventura que se origina
en la Inglaterra del siglo XVIII y culmina con la muerte de Borges en
1986.
Literatos y excéntricos
funda un modelo de investigación que antepone la verdad absoluta
de sus datos. La inobjetable verosimilitud. Equivocarse en una fecha
-para Hadis- significaría una grave falta moral. De allí
su afán por la precisión y el maravilloso cuidado con
que recolecta datos. Los apéndices finales, aquellos que transcriben
documentos, sermones y textos sobre los Haslam, confirman su vocación
de investigador.
Con una prosa clara y liviana, Literatos y excéntricos
se nos presenta como un libro de amena lectura. Más allá
de las revelaciones sobre la estirpe anglosajona de Borges, sus orígenes
y su herencia intelectual, el mayor aporte del libro radica en el planteo
y desarrollo de la investigación. A continuación, su autor
se refiere a las peripecias que debió afrontar en un camino arduo
que culminó con la concreción de este libro.
¿Por
qué creyó necesaria la publicación de su libro
Literatos y excéntricos?
Porque hasta ahora no había ninguna explicación acerca
de los orígenes literarios de Borges. El fulgor literario de
Borges es tan intenso que nos habíamos acostumbrado a su presencia
como quien se acostumbra al sol o a la luna. Pensé que la aparición
de un genio de semejante talla y erudición necesitaba de una
explicación, y sin embargo no había ninguna que me pareciera
suficiente.
¿Cómo y cuándo surgió la idea de emprender
tan minuciosa y completa investigación sobre la procedencia de
Borges?
En el año 2000, mientras terminaba de editar "Borges profesor".
En realidad debo decirte que cuando empecé a investigar no tenía
idea de con qué iba a encontrarme. Después de todo, los
datos de los que disponía eran mínimos. El mismo Borges
sabía muy poco (casi nada) acerca de sus antepasados ingleses.
Paradójicamente, esta es la rama de sus antepasados más
importante en términos literarios -ya que es aquella de la cual
Borges heredó su vocación literaria,- y al mismo tiempo,
aquella de la cual menos se sabía.Sus ramas criollas están
bien investigadas, algunas se remontan a tiempos de la colonia. Pero
del lado inglés de su familia, del cual Borges dice explícitamente
que heredó su vocación de escritor, no se sabía
casi nada. Es decir, el mismo Borges no sabía casi nada. ¿Y
por qué es esto? Porque esta es una rama inmigrante - las demás
ramas de sus antepasados llegaron todas con mucha anterioridad al país.
La rama Haslam es la que más tardíamente llegó
a la Argentina - Frances Haslam, la abuela inglesa de Borges parece
haber llegado al país hacia finales de la década de 1860
- y esta abuela inglesa parece haber callado casi todo acerca de su
vida en Inglaterra y el pasado de su familia. Mucha gente me dice "pero
- tratándose de un genio como Borges, ¿Cómo es
posible que no conociera todo su linaje?" Pero hay dos cosas que
aclarar en este sentido: en primer lugar, lo que uno sabe de los antepasados
de uno, a diferencia de lo que uno puede estudiar en los libros acerca
de cualquier otro tema, no depende de uno mismo. O sea una persona puede
ser totalmente genial y brillante, pero si su tatarabuelo no dejó
una narracion, ya sea en forma oral u escrita, acerca de sus origenes,
no hay demasiado que esa persona pueda hacer al respecto, por más
genial que sea. En segundo lugar, era muy común -los lectores
pueden preguntarle a sus padres o abuelos- que los inmigrantes callaran
acerca de los lugares que penosamente habían dejado atrás.
No olvidemos que subirse a un barco en Europa para venir a América
a fines del siglo XIX era como si hoy día uno se subiera a un
cohete para irse a vivir a Marte. No había chat, no había
internet, las telecomunicaciones eran incipientes. De manera que la
persona que se subía a un barco y partía, lo hacía
pensando que todos esos lugares, y personas que habían formado
parte de su vida quedaban para siempre atrás. Era un corte definitivo
y abrupto, y al llegar a destino -en este caso, a la Argentina-, tomaban
un nombre criollo, aprendían otro idioma y empezaban una nueva
vida. A la mayoría de ellos les dolía tanto recordar todo
lo que habían perdido para siempre -padres, hermanos, hogar,
costumbres, etc.- que preferían callar. En este sentido, por
más erudito que Borges haya sido, él no podía averiguar
sobre su propio pasado más que lo que su propia abuela inglesa
estuviera dispuesta a contarle. Y al parecer Frances Haslam decidió
callar, lo cual es razonable y esperable, ya que esto era lo que hacían,
por las razones que acabo de describir, gran parte de los inmigrantes
de aquella época.
También quiero aclarar que cuando afirmo que Borges sabía
poco o casi nada acerca de sus antepasados ingleses, no lo digo porque
no haya hablado casi de ellos: ausencia de evidencia no constituye evidencia
de ausencia. Si Borges hubiera mantenido un perfecto silencio, entonces
yo no podría decir nada acerca de lo que sabía o no sabía
sobre su pasado inglés. Pero el tema es que Borges, si bien habló
poco sobre el tema, algo habló. Y a la luz de lo que luego averigüé
en archivos, los datos de los que Borges disponía - datos que
le llegaron a través de una cadena de transmisión oral
de un siglo o más- eran -como en todas las familias- difusos,
inexactos y en muchos casos directamente erróneos. Esto, insisto,
no es culpa de Borges, sino que es lo que cabe esperar, y es lo que
pasa con toda narración familiar que tiene más de un siglo
de antigüedad. Los datos se van desdibujando a medida que van pasando
de generación en generación. Por ponerte un ejemplo, Borges
solia decír que sus antepasados ingleses eran gente de libros
porque "eran todos pastores metodistas". En el árbol
genealógico de Borges, que reconstruí minuciosamente a
partir de documentos, aparecen 2 o 3 pastores metodistas en una familia
integrada por una docena de personas. De manera que el dato en sí
es inexacto: no eran TODOS pastores metodistas. Pero por otro lado,
es cierto que casi todos sus antepasados ingleses se dedicaron a los
libros gracias a la influencia de esos dos o tres pastores metodistas
que sí figuran en el árbol genealógico. De manera
que la idea general de la afirmación de Borges, que sus antepasados
eran gente de libros gracias a la iglesia metodista es cierta. Pero
es errónea en lo particular, como cabe esperar luego de un siglo
y medio de transmision oral. Otro ejemplo: Borges solía afirmar
que su bisabuelo inglés fue uno de los directores del diario
irlandés-argentino "The Southern Cross". Bueno, resulta
que su bisabuelo colaboró con este diario, y fue director de
un diario inglés - pero que no es este. El bisabuelo de Borges
colaboraba en "The Southern Cross", pero fue director de diario
angloargentino, de duración efímera: "The River Plate
Times". Como ves en este caso también los datos se desdibujaron
y se confundieron. Bueno, esto pasó en sinnúmero de ocasiones.
De manera que por todas estas inexactitudes y errores queda bastante
claro que Borges tenía una idea correcta en lo general, pero
vaga y muy poco precisa, sobre sus antepasados ingleses. Y de nuevo,
esto es lo que cabe esperar en una cadena de transmision oral de varias
generaciones. Pasa en todas las familias.
¿Qué heredó Jorge Luis Borges de sus ancestros
ingleses?
En primer lugar su amor por la literatura. Si vos te fijás en
la Autobiografía, Borges deja bien claro que la literatura le
llegó a través del idioma inglés, a través
del lado paterno de su familia. Borges deja bien claro que el que despertó
su vocación literaria fue su padre: Jorge Guillermo Borges (1874-1938).
Ahora bien, Jorge Guillermo Borges era fruto del matrimonio entre un
militar uruguayo, el Coronel Francisco Borges, y Frances Haslam, una
mujer inglesa. Pero este Coronel muere joven, y Jorge Guillermo, crece
al cuidado de la inglesa Frances Haslam. De manera que el padre de Borges,
si bien es mitad inglés y mitad criollo en términos genealógicos,
se cría hablando únicamente en inglés bajo la tutela
de Frances Haslam. Ahora bien, sobre Frances Haslam sabíamos
muy poco. Borges sólo dejó escrito que era "una gran
lectora". Pero ahora tras la investigación que realicé
queda claro que ella descendía de un clan de escritores y que
es la responsable de haber refundado ese clan en nuestro país.
En segundo lugar heredó toda una serie de perplejidades metafísicas.
Los Haslam eran hombres de fé. Borges no heredó esa fé,
pero el influjo de la Biblia y lo religioso en su obra es palpable.
Respecto a la metodología de su investigación, ¿utilizó
algún modelo específico?, ¿hizo algún estudio
de campo, antes de lanzarse de lleno a la realización del libro?,
¿recuerda el órden de redacción del volúmen?
Todo fue surgiendo gradualmente, al cabo de meses y luego años
de investigación. Al principio yo no sabía qué
iba a encontrar. Como dije antes, al comenzar la investigación
usé lo que Borges mismo sabía, y esto es decir, realmente
muy poco. Tenía solo los siguientes datos: 1. la abuela de Borges,
llamada Frances Haslam, había nacido en 1843 en un pueblo llamado
Hanley, en el condado de Staffordshire (centro de Inglaterra) 2. El
padre de esta abuela inglesa, es decir el bisabuelo de Borges, se llamaba
Edward Young Haslam, había nacido en 1808, fallecido en 1878,
y había estudiado en la Universidad de Heidelberg 3. El tatarabuelo
de Borges se llamaba William Haslam y había sido pastor metodista.
4. La familia Haslam procedía -según Borges- de Nortumbria
(dato que resultó luego incorrecto) Esto era todo. Con estos
tres datos empecé. Retrocedí en el tiempo hacia el Reverendo
William Haslam, del que sólo se conocían el nombre y sus
fechas. Luego a través de archivos metodistas descubrí
que este William Haslam había tenido seis hijos. Lo más
dificil fue saltar de los datos fríos de los documentos a textos
y crónicas de la época que me permitieran recuperar las
historias de vida de todos estos personajes.
¿Cuáles fueron los capítulos más dificiles
de concretar y por qué?
Hubo muchas dificultades. Más que capítulos, hubo dos
etapas, ambas difíciles. La primera fue la de investigación.
El principal problema durante esa etapa fue que el apellido Haslam es
sumamente frecuente en los condados del norte. Esto sumado a que William
Haslam, el tatarabuelo de Borges, era pastor metodista. Los pastores
metodistas tenían (y siguen teniendo) una particularidad, y es
que son itinerantes. Funcionan, digamos, como embajadores: van a predicar
a una ciudad, se establecen allí por uno o dos años, y
luego los trasladan a otra ciudad diferente. Esto complicó enormemente
las búsquedas. Ya rastrear a una familia a lo largo de tres siglos
es dificil. Pero si éstos se mudan cada dos años, podés
imaginarte que se vuelve una tarea casi imposible. Fue necesario verificar
y cruzar datos constantemente. No podía fiarme únicamente
de los nombres: si buscaba en los censos, había cuarenta William
Haslams en cada uno. Tenía que asegurarme de que cada antepasado
de Borges que figuraba en cada documento era realmente aquel que yo
estaba rastreando, y no otra persona que se llamara exactamente igual.
Esto exigió cruzar información constantemente entre distintas
fuentes de archivo: certificados de bautismo, de matrimonio, de defunción,
censos y periódicos de la época, registros catastrales
e impositivos, largo etc.
Fue particularmente dificil rastrear a la generación de los bisabuelos
de Borges, porque sobre éstos no había llegado a Borges,
y por lo tanto a mi, ninguna información. Borges sabía,
como dije, unicamente acerca de su bisabuelo, pero sobre todos los hermanos
de éste no sabía nada, y el único dato del que
partí fue de un acta de bautismo que guardaban los metodistas,
en los que se detallaba el nombre y fecha de nacimiento de cada hijo
del Reverendo William Haslam. Ahora bien, eso fue por un lado una bendición,
pero por el otro lado abrió la búsqueda a un vacío.
Porque ¿de qué manera puede llegar uno a encontrar datos
sobre un grupo de personas para las cuales tiene solamente la fecha
de nacimiento? Rastrearlos por toda Inglaterra a lo largo de las décadas
fue decididamente arduo.
La segunda etapa consistió en estructurar y redactar el libro
en sí. Por un lado tenia una investigacion de archivo de cinco
años que habia resultado en una parva de papeles impresionante.
Para cada integrante de la familia había recolectado todos los
documentos posibles: acta de nacimiento, acta de matrimonio, acta de
defunción, anuncios en periódicos, obituarios, registros
impositivos y todo tipo de fuente que hubiera logrado investigar. Por
otro lado había leído alrededor de 200 libros (algunos
de los cuales figuran en la bibliografía seleccionada al final
del libro) de historia, religión y cultura inglesa, para poner
toda la data que había obtenido de los archivos en contexto.
Articular todo ese material en una narrativa coherente fue para mi un
desafío enorme. Por lo que dicen los lectores, parece que salió
bastante bien, porque dicen que el libro es bastante ameno y fácil
de leer.
¿Tuvo algún impedimento a lo largo de la investigación
que puso en peligro su concreción?
Lo más difícil, siguiendo con mi respuesta anterior, fue
rastrear las vidas de cada miembro de la familia a lo largo de los años.
Y dentro de esta dificultad, lo que presentó más desafíos
fueron los varones de la familia. Paso a aclarar qué quiero decir
con esto. En genealogía inglesa, las mujeres son siempre más
fáciles de rastrear por lo siguiente: en todo anuncio aparecen
siempre mencionadas dependiendo de un hombre. Si se trata de una mujer
soltera, siempre aparece como "la Srta.tal, hija de fulano"
si se trata de una mujer casada es "la Sra. Tal, esposa del Sr
Tal". El machismo imperante en la época hacía que
toda mujer aparezca relacionada en el texto con su padre o su esposo,
y esto ayuda siempre a identificar positivamente a alguien. Pero los
hombres aparecen solos - no hacía falta relacionarlos con nadie
al presentarlos, con el nombre bastaba. Esto causó una serie
de dificultades importantes para ubicar a dos hijos varones del Reverendo
Haslam: John Buckley Haslam (nacido en 1792) y William Haslam Jr. (nacido
en 1794). Esto fue realmente un serio problema, porque de ellos dos
tenía solamente las fechas de nacimiento, y luego toda una serie
de anuncios y datos biográficos que hacían referencia
a "John Haslam" y "William Haslam" que parecían
coincidir con el molde familiar (por sus profesiones) pero que resultaba
imposible de adjudicar con certeza a la familia. Como ya dije el apellido
Haslam era muy común de manera que resultaba imposible afirmar
que tal o cual persona llamada "John Haslam" fuera realmente
el "John Haslam" perteneciente a la familia Haslam que yo
estaba rastreando, y no un sosías sin parentesco alguno. Para
identificar a estos dos tuve que devanarme los sesos. Fue un trabajo
detectivesco que paso a describirte a continuación:
Yo por un lado tenía el acta de bautismo que daba las fechas
de nacimiento para estos dos hijos del Reverendo Haslam. Sabía
que en esta familia habían nacido un John Haslam y un William
Haslam, pero no qué había sido de ellos. Luego, encontré
en un diario, el Staffordshire Advertiser, que se publicaba en la región
donde vivía el Reverendo Haslam (tatarabuelo de Borges) sendos
avisos anunciando a) la muerte de un tal John Haslam en Estados Unidos,
en 1837 y b) el matrimonio de un tal William Haslam con una mujer llamada
Mary Eleonora Allbut en Inglaterra. Dado que estos avisos habían
sido publicados en las Potteries, la región donde vivía
el Reverendo, yo estaba casi seguro de que eran sus hijos, es decir
las mismas personas que constaban en las actas de nacimiento y bautismo
que yo tenía en mi poder. Pero ¿Cómo demostrarlo?
¿Cómo conectar una persona a quien solo conocemos de un
acta bautismal a estos avisos de varias décadas mas tarde? En
estos anuncios del Staffordshire Advertiser no se daba la filiación
ni parentesco de estos personajes ¿Cómo comprobar que
estas personas con estos nombres que aparecían en los anuncios
eran realmente miembros de la familia que yo estaba investigando, y
no otra gente que tenía por coincidencia el mismo nombre?. Era
un enigma prácticamente irresoluble, hasta que un día
se me ocurrió mirar la biografía del padre de esta muchacha
Mary Eleonora Allbut que se casa con el que yo consideraba era el hijo
del Reverendo.
Resultó que Mary Eleonora Allbut era hija de un tal Thomas Allbut
que era director de otro diario de ese pueblo: el Staffordshire Mercury.
Este diario, el Staffordshire Mercury, era más pequeño
que el Staffordshire Advertiser que ya mencioné antes. Pero yo
razoné de la siguiente manera: en los anuncios del diario principal,
el Staffordshire Advertirser, estas personas aparecen sin filiación
alguna. Pero si el director del diario más pequeño, el
Staffordshire Mercury, este señor Thomas Allbut, está
emparentado realmente con "mis" Haslam, entonces aunque este
segundo diario sea más pequeño, los mismos anuncios que
aparecen de forma escueta en el diario principal, tendrán mucho
más información en el segundo diario. Si mi hipótesis
era la correcta, serían anuncios publicados en el diario de un
familiar. Mi hipótesis resultó ser correcta. Los anuncios,
publicados en las mismas fechas que en el diario más grande,
decían claramente "John Haslam, hijo del Reverendo Haslam"
y "William Haslam, hijo del Reverendo Haslam de la Nueva Conexión
Metodista". Manteniendo las fechas de los anuncios, pero ubicándolos
en un diario más pequeño del que yo consideré podía
ser un familiar, se cerró ese capítulo de la investigación,
que fue sin duda el más dificil. Esto fue realmente un alivio.
Si no se me hubiera ocurrido buscar en ese segundo periódico,
nunca hubiera podido verificar la identidad de estos antepasados de
Borges.
Según su criterio, ¿cuáles fueron los descubrimientos
más interesantes que se presentaron a través de la exhumación
de valiosos documentos que Ud. mismo realizó tanto en la Argentina
como Gran Bretaña, relacionados a Literatos y Excéntricos?
Lo más interesante es descubrir de donde sale Borges. Su vocación
literaria se gestó en el siglo XVIII bajo el égido del
metodismo, un movimiento religioso fundado por un erudito graduado de
Oxford, llamado John Wesley. Este señor era un apasionado por
los libros y la literatura y le imprimió al metodismo un sesgo
libresco. Wesley recorría los rincones de Inglaterra predicando
a caballo y siempre tenía las alforjas de su montura llenas de
libros. La vocación literaria de Borges -ahora lo sabemos- desciende
directamente de las alforjas llenas de libros del Reverendo John Wesley.
Creo que este es el principal aporte de esta investigación y
de este libro: plantear -y responder- por primera vez una serie de preguntas
fundamentales: ¿Quién fue realmente Jorge Luis Borges?
¿De dónde salió su vocación de escritor?
¿De quién o quienes heredó su formación
literaria?. Ahora tenemos respuestas -obviamente, siempre parciales,
ya que un genio como Borges no se explica. Pero ahora queda claro en
qué ámbito social y cultural se gestó su vocación
de escritor.
¿Cuál de todos los antepasados de Borges, le suscitó
mayor interés y por qué?
La verdad es que prácticamente todos los individuos que aparecen
en el árbol genealógico inglés de Borges son unos
personajes. Hay -entre otros- un coleccionista de cráneos, un
hombre asesinado en circunstancias misteriosas, una pedagoga autora
de best-sellers victorianos, y un especialista en insania que fundó
un manicomio. Pero sin duda el más peculiar de todos fue el Reverendo
William Haslam, tatarabuelo de Borges. Este señor me llamó
especialmente la atención porque encontrarlo fue como encontrar
a otro Borges, nacido 130 años antes del que ya conocemos. Si
yo hablo de un personaje que "continuó coleccionando
libros a pesar de una ceguera progresiva". "tenía
un sentido del humor agudo", y era "veloz para la réplica
y proclive al absurdo", y "gustaba de dar largos paseos
... en soledad", "era un poco raro al hablar, serio
sin afectación, y gustaba de citar a antiguos escritores"
parece que estoy hablando de nuestro Borges. Pero todas estas son citas
con las que los contemporáneos describen a su tatarabuelo: el
Reverendo William Haslam. De manera que tenemos otro Borges 130 años
antes de Borges. Y éste es el fundador de la dinastía
literaria que converge a través de los siglos en nuestro escritor.
Yo no sé si atribuir esto a los genes o al destino. De hecho,
no tengo una explicación: tantas similitudes a través
del tiempo me llenan de más preguntas que respuestas. Pero el
hecho es que tatarabuelo y tataranieto eran iguales en muchos aspectos
clave, a pesar de que -obviamente- jamás se conocieron y que
Borges murió sin saber ningún dato sobre la personalidad
del Reverendo William Haslam. Sólo sabía su nombre, sus
fechas, y su afiliación al metodismo.
Ricardo Piglia dijo en una ocación: "escribir es sobre
todo corregir". ¿Cómo vivió Ud. este proceso
con Literatos y excéntricos?
En realidad el desafío más grande en el proceso de redacción
de Literatos y excéntricos fue componer y enlazar la información
de cientos de fuentes documentales para convertir todo ese conjunto
en una narrativa coherente. Fue algo así como concentrar toda
la energía en un solo punto. En todo libro sucede eso, pero en
este especialmente fue muy difícil. Asimismo, hay otra cuestión:
en un libro cada parte está en relación con el todo. Pero
cuando uno empieza a escribir no hay un "todo" o el "todo"
es ínfimo. Ese todo se va construyendo sobre la marcha. Esto
hace que la dificultad aumente a cada paso: lo "ya escrito",
lógicamente, no hace más que aumentar. Cuando las páginas
ya escritas son más, uno tiene que ser más consciente
de cómo resuena lo que uno está agregando con el texto
que ya escribió. Tarea que se vuelve cada vez más difícil,
claro, porque al haber cada vez más páginas ya plasmadas,
los vínculos de lo que uno va escribiendo son cada vez más
complejos y múltiples. Eso y mantener el foco y un hilo narrativo
realmente fueron tareas extremadamente demandantes en este caso. Corregir
500 páginas sin duda tuvo su dificultad - pero no fue nada en
comparación con la energía que exigió mantener
el hilo narrativo a lo largo de una historia que abarca más de
cinco generaciones a lo largo de tres siglos diferentes.
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