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Editorial
La Máquina del tiempo |
Libros editados por La Máquina del tiempo

Sin nombre,
como la muerte
de Hernán A. Isnardi
104 págs
2011
(La Máquina del tiempo)
Web de la novela
http://sinnombrecomo.com.ar/
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Sin nombre,
como la muerte
Sin nombre, como la muerte, traza con una prosa lírica y conmovedora, el recorrido que realiza el dolor hasta llegar a su esencia. Con talento narrativo, Hernán Isnardi, escribe una crónica descarnada de un hecho crudo, desnudando la cordura de un hombre ante la mayor de sus pérdidas.
“El tiempo no existe.
No sé si alguna vez existió.
Aparece, sí, de a ratos. Sólo basta decir agua para romperlo.
Existen la ansiedad y la indiferencia. La gente las confunde con el tiempo.
Las botellas al mar son la prueba irrefutable de la inexistencia del tiempo. Hoy, que puede ser mañana o ayer, la arrojo. Hoy, que pudo ser ayer o mañana, la recogerás. Entre una cosa y la otra no sucede nada. Yo no sabía nada de vos ni vos de mí. Nacimos para el otro en cada extremo de esa botella arrojada al mar.
Entre una cosa y otra, nada.
O sí. Mi ansiedad, tu indiferencia, mi infierno, tu propia botella, la luna…
Así nos vamos confundiendo hasta que un día cualquiera, sin nombre, vemos a la muerte.”
Esta novela logra, definitivamente, sumergirnos en un relato donde se puede tocar el dolor del alma.
Florencia O’Donnell
11 de agosto de 2011
http://sinnombrecomo.com.ar/ |

Los Últimos Polvos
de la estrella
de Jorge Luis Sagrera
136 págs
2011
(La Máquina del tiempo)
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Los Últimos Polvos
de la estrella
Convertido de creatura en artificio por sus propios medios, ajeno a Dios y a la fe y demoliendo a su paso los últimos vestigios de la civilización, el hombre del segundo milenio ha alcanzado por fin los máximos extremos de la libertad y la independencia. ¿Por qué la incertidumbre entonces, por qué la angustia y la desesperación? ¿Por qué la locura y el miedo y el suicidio y las tenebrosas estadísticas? En cada parábola de Los últimos polvos de la estrella, la ácida y satírica pluma de Jorge Sagrera nos permite entrever el horror que repta por las callejas de este “mundo nuevo y espléndido”. Nos da cuenta de la maldición existencial que nos hemos merecido al volverles la espalda a la virtud, al sentido común y al orden natural: mientras literalmente nos rompemos el alma tratando de hacer pie en el pantano de la degradación moral e intelectual de la Babel moderna, nuestra propia ceguera nos impide comprender cuán bajo podremos seguir cayendo. Ni siquiera nos damos cuenta de que hemos renunciado hace rato a formularnos la más elemental de las cuestiones: ¿cuál es el significado de la existencia?
Por todo lo dicho, celebro la aparición de una nueva obra de este escritor talentoso que es Jorge Sagrera; resulta muy iluminador tener en nuestras manos un libro que, con toda valentía y contundencia, nos recuerda entre burlas y veras que esto se está yendo a la mierda, por eso hay que rezar más: hay que sentarse a tomar la merienda con Dios. Estoy seguro de que estas piadosas historias despiadadas despertarán enmás de un lector las ansias de volver a religarse, de sujetarse muy fuerte a su Creador, para así ofrecerle el debido culto y salvarse del abismo.
Marcelo di Marco, otoño de 2011.
Puntos de venta del libro de Jorge Luis Sagrera
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Los corderos imperfectos
de Jorge Luis Sagrera
224 págs
2010
(La Máquina del Tiempo)
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Los corderos imperfectos
La novela “Los corderos imperfectos” de Jorge Sagrera conduce al lector hasta el final, manteniendo la atención ligada a su trama casi sin esfuerzo de la voluntad. Es que la historia que Berazategui le cuenta al inspector está llena de ocurrencias, de humor, de dinamismo y divierte mucho leerla. Sin embargo creo que su rasgo principal está en su capacidad de ahondar en la experiencia subjetiva de los protagonistas, y sobre todo en su invitación a pensar.
Más o menos hasta la mitad de la historia creo que todos caemos, hasta el mismo Berazategui, en la coartada de su propio relato, que lo sostiene como una víctima total de las circunstancias. Todo en su entorno parecía haber conspirado para mantenerlo ahí, inmóvil, en su fracaso y en su infelicidad.
Pero esta historia no tiende a librarlo de la responsabilidad sino todo lo contrario. “Somos aquello que hacemos con lo que hicieron de nosotros”, dice Sartre y hacerse cargo de esto, a Berazategui, le llevó casi una vida. Pero hubiera sido imposible amar a Mabel sin identidad, sin convertirse en un sujeto y hacerse cargo de sus propios sueños.
Al final de la historia, y no sin tropiezos, el protagonista asume este riesgo permitiéndose el encuentro. No sólo se va con Mabel sino que se conecta con ella, con su locura, rompiendo sus propios límites y dándole espacio a su propia locura. (Tal vez no haya otro modo de ser nosotros mismos). Y aquí pasó algo: él, que siempre había sido Berazategui, inscripto por su apellido en una familia, en un mandato, en una línea preestablecida, ante el inspector y por primera vez se da un nombre: Adriano. Como lo llamó Mabel. ¿Será un signo más de locura? O tal vez sea que este cordero imperfecto experimenta al fin que el Pastor lo ha mirado y lo ha llamado por su nombre…el nombre que el Amor le puso.
Puntos de venta de la novela de Jorge Luis Sagrera
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 Poetas canarios en Buenos Aires
Juan Carlos de Sancho compilador
180 págs.
2009
(La Máquina del Tiempo)
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Poetas canarios en Buenos Aires
Cualquier acercamiento a la poesía de un país determinado
puede convertirse en una trampa si reducimos nuestro
análisis a la geografía que la transita o a la tradición que
representa. Pero si pensamos en la intersección, en las influencias,
en el mestizaje y en la creolidad obtendríamos
una imagen más real de lo que andamos buscando: otra realidad
imprevisible y múltiple.
Según el poeta de Martinica E. Glissant, sólo la poética
de la relación puede llevar a los pueblos a renunciar a
la espiritualidad, a la mentalidad y al imaginario estimulado
por una concepción identitaria de raíz única. Según
Glissant la conciencia identitaria de cualquier comunidad
debe estar inserta en un imaginario de existencias, es decir,
en un sistema reflexivo signado por el asombro y la maravilla
del otro que también nos constituye. Desde esta perspectiva
destaca que toda identidad es múltiple y que ninguna
cultura puede desembocar en una definición del ser porque
siempre estará inmersa en un movimiento perpetuo de
interpenetrabilidad cultural y lingüística. En definitiva: sólo
hay existencias.
Contra las culturas atávicas el poeta de Martinica
propone un modelo cultural basado en la errancia, inclinación
orgánica a otra forma de ser y conocer, experiencia
que induce al sujeto a dejar los pensamientos de sistema por
los pensamientos de indagación de lo real, por pensamientos
de traslación, por pensamientos de incertidumbre y de
ambigüedad, escudos contra la intolerancia y los sectarismos
de todo tipo.
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