Conversando
Con Bioy Casares:
T.B.-
En un capítulo del Libro "Gog", Giovanni Papini llegó a sugerir
que resultaría más fácil, más accesible y más exacto escribir la historia
comenzando por el presente y así llegar hasta el principio de la misma.
Intentemos seguir ese procedimiento al recorrer su trayectoria literaria,
Bioy Casares. Una de la obras más recientes es de carácter epistolar y la
ha titulado "En Viaje". ¿Qué lo motivó para escribir esas páginas,
y qué significa viajar para usted?Bioy
Casares.- Esas páginas las escribí porque tengo la costumbre de escribir
todos los días. No quiero interrumpir esa costumbre, y en este caso se trata
de una literatura epistolar que le iba contando a otras personas. Ahora
estoy bastante solo en el mundo porque no tengo ni mi hija ni mi mujer,
entonces escribo diarios de viaje. Tengo seguramente una superstición de
escritor. Creo que un día que no se escribe es un día perdido. Comprendo
que es absurdo; que la gente estará encantada en que yo pierda muchísimos
días, pero tengo esa sensación y por eso escribo siempre.
T.B.- Hablando de viaje, ¿qué opina del "viaje interior" que más
de un ser humano suele emprender?
Bioy
Casares.- La aspiración es que el viaje exterior sea un viaje interior y
se enriquezca con las reflexiones o con lo que valga de esa persona que
está escribiéndolo.
T.B.-
¿Vivir... es una aventura excitante que culmina en un inaceptable fracaso
según piensan aquéllos que temen el final de la travesía porque allí
nos acecha la muerte o es un don misterioso que la naturaleza o (para
la mayoría) Dios nos ha otorgado?
Bioy
Casares.- Son las dos cosas. La experiencia me ha enseñado que mientras
el hombre vive es feliz, y la vida me exalta. Yo me despierto y veo la luz
del día, y es un milagro que de nuevo tengamos un nuevo día para vivir.
A parte de eso me parece que la vida es muy dura y no me gusta nada la idea
de la muerte. Tengo bastante miedo y me gustaría vivir muchos años. Estaría
dispuesto a firmar un contrato para vivir quinientos años y lo firmaría
enseguida.
T.B.-
Entre la infinitud de temas que ha abordado en sus obras Bioy Casares
refulgen la MUERTE y el TIEMPO. Y estoy pensando, especialmente, en tres
creaciones suyas que fueron llevadas al cine: "EL PERJURIO DE LA NIEVE"
con el título de "EL CRIMEN DE ORIBE"-...Bioy
Casares.- Mucho mejor título.T.B.-
El suyo es más poético.
Bioy
Casares.- No. El mío es más pretencioso.
T.B.-
La palabra nieve y perjurio dan un sentido poético muy grande. Por lo menos
así lo siento.
Bioy
Casares.- Bueno, estoy muy agradecido.
T.B.-
Esa fue la primera película que dirigió Torre Nilsson, y lo hizo en colaboración
con su padre, Torre Ríos. Me pareció una versión acertada. En ella actuaban
Carlos Thomson, Roberto Escalada, María Concepción César y el actor Raúl
de Lange. Recuerdo ese filme y "LA INVENCIÓN DE MOREL" una
sugestiva adaptación de un realizador italiano.
Bioy
Casares.- A mí me pareció visualmente riquísima pero un poco tediosa. Un
señor Lamelas va a hacer una nueva versión con Karen Black, en Portugal.
Los productores son belgas. Yo me voy el 12 de mayo (1997) para tener una
conversación con David Lamelas, en Rotterdam.
T.B.-
Así que reaparecerá Karen Black, una actriz que me gusta mucho y estaba
un tanto olvidada.
Bioy
Casares.- A mí también me gusta mucho. Además ella ha hecho otro trabajo
en esta película. Tradujo la novela al inglés para el guión. Y tiene un
buen final. Porque la versión anterior tiene un final catastrófico, sin
acción. Y no puede existir un final cinematográfico así, sino que tiene
que ser con vida. Los personajes se convierten en seres vivos.
T.B.-
La tercera película a la que me refería era "EL SUEÑO DE LOS HEROES"
hablando de los temas de la MUERTE y el TIEMPO. Esta novela
suya inspiró a Sergio Renán para dirigir su película con el mismo título.
entonces me gustaría que se explayara un poco más sobre el significado que
tiene para usted la muerte.
Bioy
Casares.- La muerte... realmente no me gusta nada. Como le dije estaría
dispuesto a postergar la mía a costa de cualquier peripecia que tenga que
pasar en esta vida. Ahora, como efecto literario o en una película, puede
ser eficaz.
T.B.-
Le resulta difícil asumir la idea de la muerte.
Bioy
Casares.- Me parece raro. Estoy tan ocupado con las cosas de la vida, que
pensar que haya un momento que todo cese... En fin, estoy interesado en
el futuro, y al mismo tiempo digo: "a mi edad el futuro es muy peligroso;
puede estar esperándome para darme un mazazo".
T.B.-
Claro que están también los que adoptan la posición de que la muerte al
fin y al cabo forma parte de la vida; es un accidente más de nuestra
existencia, como puede ser el sueño. Pero eso sí uno teniendo
conciencia de lo que es la vida no puede aceptar fácilmente la muerte.
Bioy
Casares.- Por supuesto.
T.B.-
¿Y el TIEMPO? ¿Existe realmente el tiempo?
Bioy
Casares.- ¿Será la cuarta dimensión, o no lo será?
T.B.-
A mí me preocupa mucho el tema del tiempo.
Bioy
Casares.- ¡A mí también!
T.B.-
Y no sé hasta donde no hemos sido nosotros los que inventamos la idea del
tiempo desde el punto de vista metafísico. Lo sentimos como si fuera una
suerte de referencia que necesitamos, pero que en realidad no existe. Lo
que existe es la ETERNIDAD. Y todo es un PRESENTE CONTINUO.
Bioy
Casares.- Claro. Es como si fuéramos en un tren. Primero tenemos llovizna,
después tenemos una lluvia muy fuerte, y después nos caen piedras... Es
una continuidad.
T.B.-
¿Cuáles son, para usted, los límites entre la REALIDAD y la APARIENCIA?
Bioy
Casares.- ¡Caramba, que preguntas tan rígidas me hace?
T.B.-
Si es que hay algún límite entre ambas.
Bioy
Casares.- ¿La apariencia será muy distinta a la realidad, o será otra forma
de la realidad?
T.B.-
Al referirse a su novela "LA INVENCIÓN DE MOREL"... Octavio Paz
dijo que "el tema no era cósmico sino metafísico" ¿qué opina usted
de esto?.
Bioy
Casares.- A Octavio lo conozco de toda la vida, y no sé muy bien que ha
querido decir con esto.
T.B.-
La SOLEDAD y el DESENCUENTRO entre los seres humanos son dos constantes
de sus novelas y de sus cuentos. ¿Por qué tenemos que vivir abrumados por
esos dos factores de desdicha?
Bioy
Casares.- Yo, entre mis libros, prefiero "DORMIR AL SOL", porque
de algún modo siento que eso me representa de un modo más auténtico, porque
"LA INVENCIÓN DE MOREL" y "EL SUEÑO DE LOS HEROES" son
bastante trágicos, y yo si bien tengo una mente pesimista... tengo un temperamento
más bien optimista y despreocupado. Esos libros, me parece, que corresponden
más a la obra mía.
T.B.-
¿Qué le impulsó a escribir esa novela cruel, en la que narra hechos muy
factibles, titulada "DIARIO DE LA GUERRA DEL CERDO" (que también
fue adaptada al cine)?
Bioy
Casares.- Lo que le puedo decir es que un día se me ocurrió escribir una
novela que se pareciera un poco a las películas cómicas que se veían antes
en los cines, precediendo a la función verdadera. Iba a tener a jóvenes
atléticos persiguiendo a viejos gordos y pesados. Iba a ser más bien cómico.
Pensando en la historia llegué a la conclusión de que podría ser también
una reflexión sobre la vida, y algo más digno que ese film cómico que yo
pensaba hacer; entonces salió este libro que creo tiene la ventaja de ser
una novela una verdadera novela, a diferencia de otras novelas mías
que son cuentos largos. Y veo , ahora, con cierto desagrado, que está
hecho... Es un libro...
T.B.-
¡Terrible! Pero al mismo tiempo hay una vibración humana muy profunda en
ese libro, como contraste de toda esa crueldad manifestada por los personajes
jóvenes de la obra. Y ahora pasemos a una pregunta de respuesta ardua o
quizá no tanto: ¿Dios existe o es un ente de razón surgido de la imaginación
del hombre?
Bioy
Casares.- Para mí es un ente de razón. Me parece un monosílabo que ha tenido
un éxito extraordinario.
T.B.-
Este es un toque de humor notable. En fin, digamos que el tema de Dios es
una preocupación más.
Bioy
Casares.- Así es.
T.B.-
¿Qué es peor: la estupidez o la maldad?
Bioy
Casares.- Sin mucha convicción defenderé la estupidez. La maldad me parece
realmente horrible, y me parece también una forma de estupidez. Pienso que
el malo se engaña a sí mismo.
T.B.-
El estúpido es más inocente.
Bioy
Casares.- Claro, Es más inocente.
T.B.-
Las consecuencias de sus actos pueden ser, a veces, tan trágicas como las
de los actos cometidos por el malo.
Bioy
Casares.- Y cuando se dan ambas la estupidez y la maldad en
un mismo ser, las consecuencias serán espantosas.
T.B.-
Hay quienes consideraron a su obra literaria como fantástica; otros metafísica.
No faltan los que sostienen que entra en lo sobrenatural. Están los que
aseguran que es surrealista, y también aquellos que no vacilan en afirmar
que, en muchas de sus páginas, destellos románticos. ¿De qué carácter la
considera usted?
Bioy
Casares.- Yo creo que lo que entendemos nosotros por literatura fantástica
corresponde a lo que es mi obra, o si no a algo que no me gusta nada, que
es la ciencia-ficción. Cuando leo libros de ciencia-ficción generalmente
me parecen malos o no me interesan. Y tengo la melancólica convicción de
que se me ocurren historias de ciencia-ficción con bastante frecuencia.
T.B.-
Jamás se me ocurrió, leyendo su obra, pensar en que era de ciencia-ficción,
a pesar de que haya quienes pudieran asociarlo a ella.Entre
su múltiple temática Bioy Casares surgen, felizmente con frecuencia,
el AMOR y la AMISTAD. ¡Háblenos de esas dos vibraciones humanas!
Bioy
Casares.- Sí. Creo que uno de los caracteres mejores que tenemos los argentinos
es una propensión a la amistad. Me parece que es lo que puede ayudarnos
a lo largo de la vida. Sin duda tener amigos como referencia, que uno pueda
pensar que están ahí siempre, es muy importante. Y en cuanto al amor, es
una especie de locura agradable que le toca a uno, donde uno puede tomar
cualquier decisión de la que después se arrepentirá toda la vida o
no, pero cuando se está en ese globo ficticio que lo rodea al amor...
uno puede ser feliz tomando cualquier decisión como le digo.
Después puede tener consecuencias catastróficas para la vida.
T.B.-
Pero tal vez uno de los factores importantes del amor es que se vive eso
con plenitud.
Bioy
Casares.- Desde luego. Eso compensa todo. Además, convengamos que la vida
si pasara sin amor nos parecería una vida perdida, terrible. No hay la menor
duda.
T.B.-
Es vivir poco y nada.
Bioy
Casares.- Poco y nada. Claro.
T.B.-
Usted ha escrito con Silvina Ocampo la novela "LOS QUE AMAN, ODIAN",
y con Jorge Luis Borges más de una obra con distintos seudónimos,
entre ellos el de H. BUSTOS DOMECQ.-¿Cómo
fueron esas experiencias?
Bioy
Casares.- Fue muy agradable, desde luego, escribir juntos. Con Borges todo
empezó así: Mis tíos, Casares, que tenían "La Martona" que era
una lechería muy importante de acá, me encargaron un poco como para
estimularme en la literatura, aunque parezca un tanto absurdo un folleto
sobre las virtudes de la leche cuajada y el yogurt. Pagaban $ 16.- la página,
que era bastante dinero. Yo sabía que Borges estaba pasando momentos de
estrechez económica y le propuse que hiciéramos eso juntos. Nos fuimos a
la estancia de los Bioy, que tenían en el partido de Las Flores. La casa
estaba casi destruida. Hacía muchos años que habíamos arrendado el campo,
y era una casa muy vieja, de 1837. El único cuarto que estaba más o menos
bien era el comedor, con una chimenea. Hacía un frío tremendo. Entonces
tomábamos cocoa muy espesa, y escribíamos el folleto sobre el yogurt. Aburridos
por el tema, pensábamos qué bueno sería escribir, un día, cuentos. Entregados
a eso, pasaron años, y un día en casa de mis padres en la Av. Quintana
174 estaba Borges y le dije: "¡Caramba, por qué no cumplimos
el deseo que teníamos entonces y escribimos algún cuento!". Nos pusimos
a escribir cuentos y nos pasó... como le puedo decir..., recibimos la lección,
porque Borges y yo cada uno por su lado estábamos convencidos
de que uno escribía lo que quería. Llamábamos eso: literatura deliberada.
Y nos pusimos a escribir cuentos, y no escribimos lo que queríamos sino
que nos dejamos llevar por las bromas, nos perdíamos el relato, uno le preguntaba
al otro: "¿cómo salimos ahora de esta situación, que hacemos con este
personaje?". Y pasamos de escribir cuentos relativamente legibles,
como los de "SEIS PROBLEMAS PARA DON ISIDRO PARODI", a cuentos
casi ilegibles. Después dejamos por un tiempo eso, y conteniéndonos,
con un gran esfuerzo escribimos "CRONICAS DE BUSTOS DOMECQ",
que creo es el libro más logrado de los que hemos escrito entre los dos.
T.B.-
¿Y con Silvina?
Bioy
Casares.- Con Silvina, nuestra costumbre era quedarnos en Mar del Plata
después de la estación de verano. Nos quedábamos hasta mayo, algo así. Hacía
mucho frío. Había muchos días de tormenta, entonces nos quedábamos en la
casa mucho tiempo, y se nos ocurrió que podíamos escribir esta historia
que no sé (si ella o yo) quién la inventó. Fue casi una cosa milagrosa,
entre los dos; la escribimos con muchísimo placer, en muy poco tiempo. Y
me arrepiento siempre de no haber insistido para hacer de nuevo otros libros
con ella.
T.B.-
Además de usted, entre los escritores argentinos más relevantes incluyo
a Borges, Mallea, Arlt, Cortazar, Macedonio Fernández, Marechal y Juan Filloy.
Si no es mucho pedirle ¿podría decir dos palabras sobre cada uno de ellos?
Bioy
Casares.- Sobre Cortazar le voy a contar que estando él en Francia y yo
en Buenos Aires escribimos un cuento idéntico. Empezaba la acción en el
vapor de la Carrera como se llamaba entonces que salía de Buenos
Aires a las 10 de la noche y llegaba a la mañana siguiente a Montevideo.
El protagonista iba al hotel Cervantes, que casi nadie conoce. Y así, paso
a paso, todo era similar, lo que nos alegró a los dos. Realmente nos queríamos
mucho con Cortazar. Hemos sido muy muy amigos, habiéndonos visto cinco o
seis veces en la vida.
T.B.-
Con él no era muy difícil hacer buenas migas, por su forma de ser, cuando
él encontraba un espíritu sensible y afín.
Bioy
Casares.- Sí. No era difícil cuando encontraba un espíritu afín, pero le
puedo decir que era bastante bravo; mucho más que yo.
T.B.-
Y ahora .. algo sobre Borges.
Bioy
Casares.- Con Borges hemos sido tan amigos que me cuesta hablar de él sin
que interfiera ese sentimiento, pero puede estar seguro que lo considero
un escritor maravilloso. Además, creo que escribió cada vez mejor. Sus poemas
de juventud, que tienen tanto éxito, nunca me gustaron y se lo decía a él;
y le digo que estaba de acuerdo conmigo.
T.B.-
En su último período de escritor su literatura era prácticamente conversacional,
de gran fluidez.(Hernán
Isnardi quién nos acompaña en este encuentro acota que Borges
decía que "LA INVENCION DE MOREL" era una novela perfecta, y que
fue escrita cuando Bioy Casares tenía sólo 26 años).
Bioy
Casares.- Sí, él dijo: "la trama es perfecta, pero el estilo no lo
es".T.B.-
Me emociona y admiro esa sinceridad, esa espontaneidad, en usted.Bioy
Casares.- No me cuesta nada, es natural.
T.B.-
En un creador de su jerarquía, de su renombre internacional, esa modestia,
esa humildad, revela una profunda pureza.
Bioy
Casares.- Muchas gracias. Hablando de Borges debo decir que era bastante
pícaro también. Cuando yo estaba escribiendo "LA INVENCIÓN DE MOREL",
un día, estábamos charlando muy despreocupadamente, y le di el libro para
viera el primer capítulo. Vi en la cara de Borges un rictus de disgusto
que trató de ocultar, y se puso a leer. Desde ese día, nunca más le di nada
para leer, ni él me dio nada suyo.Ahora,
de libros que íbamos a escribir, sí, nos contábamos siempre el argumento
porque es grato. Que le cuenten a uno una historia es muy lindo. Entonces
si se me ocurría algo a mí: "mirá, ¿qué te parece, puedo escribir algo
sobre esto?" y se lo contaba a él; y él conmigo hacía lo mismo.
T.B.-
Siguiendo el itinerario de los nombres que enuncié, pasemos a Roberto Arlt.
Bioy
Casares.- Me gusta mucho. Lo descubrí hace bastante tiempo. Fue un motivo
de desacuerdo un poco con Borges, aunque "EL JUGUETE RABIOSO"
le gustaba a él mucho. Tengo recuerdos de leerlo en el bosque de Palermo.
Me gustó mucho, siempre.
T.B.-
¿Y Leopoldo Marechal?
Bioy
Casares.- Confieso que me gusta menos. Su obra me parece un poco empacada
.T.B.-
Vayamos ahora a Macedonio Fernández y a Juan Filloy.
Bioy
Casares.- Macedonio Fernández me parece ilegible. Creo que debía ser un
sabio oral, pero que no ha dejado casi nada que se pueda leer.
T.B.-
Un tanto inaccesible quizá.
Bioy
Casares.- Inaccesible. Y Filloy me parece una persona sumamente inteligente,
pero que sus textos son un poco engorrosos. Ya le digo: estoy más seguro
de la inteligencia de Filloy, toda la vida, que de la de Macedonio. Macedonio
era una persona que veía el lado ridículo de algo y acertaba para decir
una frase que era verosímil y cómica al mismo tiempo. Pero Filloy me parece
que va más adentro. Es más sólido.
T.B.-
¿Y Eduardo Mallea?
Bioy
Casares.- Yo tenía mucha simpatía por la persona de Mallea y lo admiraba
también como hombre, por su integridad y por su inteligencia. A mí me parecía
que en é pasaba algo mágico pero malo; que esa inteligencia no le permitía
escribir no sé por qué milagro libros buenos. "CHAVES",
de toda la obra de Mallea, es el libro que más me gusta.T.B.-
¿Y su primer libro de cuentos?Bioy
Casares.- "CUENTOS PARA UNA INGLESA DESESPERADA". Sí, ese libro
me gusta mucho.
T.B.-
Pienso que tal vez lo que le molesta de Mallea es que su obra es sumamente
densa.
Bioy
Casares.- Sí, debe ser eso. Y pobre fue muy muy triste la vida
de Mallea. Mientras fue Director del suplemento de literario de "La
Nación" lo aduló todo Buenos Aires. Y, de pronto, nadie lo aduló más.
Lo olvidaron. Y eso lo entristeció mucho e los últimos años de su vida.
Yo he estado con él bastante frecuentemente. Hemos sido miembros de jurados,
juntos, y pude ver la melancolía que tenía ese hombre.
T.B.-
A través de su obra Bioy Casares se desprende un soplo de amor
por Buenos Aires y por el tango. ¿Qué hay de cierto en esta apreciación?
Bioy
Casares.- Sobre el tango puedo decirle que me gustan los tangos viejos:
"Entrada Prohibida", "Hotel Victoria", "La Payanca",
"El Apache Argentino", "La Morocha". Bueno, le he dado
unos cuantos; quiero decir, los de esa época. Era la Guardia Vieja. Y...
Buenos Aires, creo conocerla bastante. He caminado mucho por Buenos Aires.
He caminado por Parque Chacabuco, he caminado por Plaza Irlanda, he caminado
por el Parque Saavedra, por el Parque Lezama, por todos lados, y le he ido
tomando el gusto a una ciudad que he querido siempre. He nacido acá; es
la ciudad que más me gusta del mundo, pero a veces quiero irme de Buenos
Aires para poder cambiar.
T.B.-
¿Será verdad eso tan mentado desde hace algunos años de la pérdida
de identidad de los argentinos? ¡Se habla tanto de eso! ¿Qué piensa al respecto?
Bioy
Casares.- Yo creo que, por fortuna, la identidad que tenemos es más bien
grata. Lamentamos que mucha gente no corresponde a esa idea del argentino
que nos hacemos, pero siempre tiene que ser así; no somos muñecos hechos
con un mismo molde.
T.B.-
Yo pienso que no es cierto. Que la identidad no la hemos perdido. Lo que
sucede es que muchos no tienen conciencia de esa identidad.
Bioy
Casares.- Es muy probable. Me parece bien.
T.B.-
¿Llegamos al fin del VIAJE que emprendimos gracias a este encuentro, o VIAJAR
ES UNA AVENTURA SIN FINAL?
Bioy
Casares.- Sí, esperemos que sea una aventura sin final. Me gusta más así.
T.B.-
Sería hermoso, ¿no es cierto?
Bioy
Casares.- ¡Sería hermoso,claro que sí!
Abril
de 1997